ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA DE COLOMBIA

LOS PELIGROS FISIOLÓGICOS DEL ESPACIO EXTERIOR PARA EL CUERPO HUMANO.

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En el espacio, el cuerpo humano experimenta el acortamiento acelerado de los telómeros, la desregulación de genes asociados con el estrés oxidativo y aumento de procesos de inflamación, los cuales crean y permiten un cambio en el perfil metabólico que se asocia con varios factores de riesgo a desarrollar enfermedades pos viaje espacial.

Entre los riesgos de alteración comportamental en el espacio, están presentados por: trastornos del ritmo circadiano, cambios de personalidad con emociones negativas, alteraciones fisiológicas que predisponen al estrés emocional; todo esto puede llevar a una demencia espacial por multifactor; también se puede ver predisposición a depresión crónica con riesgo de compromiso de una misión espacial en los estudios de comportamiento de la NASA, es por ello que se busca siempre entrenar y ayudar al tripulante psicológicamente para la misión.

Como conclusión, aun se deben determinar los tipos y límites de dosis de radiación que puede tolerar el cuerpo humano en las expediciones espaciales prolongadas, los cuales podrían incrementar el riesgo de cáncer en los astronautas. Teniendo en cuenta que el riesgo estimado de padecer cáncer en astronautas está limitado por el conocimiento teórico y los efectos cualitativos de la radiación en el proceso de carcinogénesis.

El desacondicionamiento cardiovascular que se presenta en los vuelos espaciales incluye la disminución del volumen sanguíneo circulante, disminución de la presión arterial diastólica, disminución de la masa muscular del ventrículo izquierdo. Estas alteraciones dependen del tiempo de exposición a un ambiente de microgravedad y pueden ocasionar mareos, taquicardia, palpitaciones, o reducción de la capacidad de ejercicio. Las arritmias no se presentan habitualmente durante o después de una misión espacial.

El aumento de los niveles de hormonas del estrés reduce la respuesta inmune, específicamente la respuesta inmunológica celular, permitiendo la proliferación de virus latentes y enfermedades a una etapa posterior a la misión espacial. Existen datos que resaltan que la reactivación del virus de Epstein Barr, citomegalovirus, varicela zoster en astronautas, es más frecuente que cualquier otro virus al que sean suceptibles, en palabras claras por los informes, se puede decir que un astronauta puede activar estos tres virus más rápido que el de la gripa.

Bajo las condiciones de la microgravedad, se pierde una tasa del 1 al 2% de la masa ósea corporal por mes, particularmente en las extremidades inferiores; la contramedida más utilizada contra la pérdida mineral ósea en la microgravedad, es el hábito de realizar ejercicio físico diario. Sin embargo, los datos han demostrado técnicas de hacer ejercicio físico existente con poca efectividad para prevenir la pérdida de masa ósea y muscular en los vuelos de larga duración.

Considerando que los requerimientos energéticos de una persona en promedio en la tierra, cambian en su totalidad al salir al espacio exterior, se han evidenciado factores como la disminución de la vitamina B12 y vitamina D, enlentecimiento de la síntesis de aminoácidos esenciales, con disminución de la reabsorción de calcio, deficiencia de cofactores enzimáticos y aumento del catabolismo a raíz de los mecanismos que se activan para la adaptación fisiológica; lo que hace de vital importancia entender los cambios metabólicos en condiciones diferentes del nivel gravitacional de la tierra (9.8m/s2), permitiendo investigar y adaptar herramientas que faciliten a los astronautas las misiones espaciales. Los estudios de la medicina aero espacial, se han encaminado en asegurar la salud humana y la supervivencia durante los vuelos espaciales, sobre todo los de larga duración.

Los astronautas que viajan al espacio varias veces o por períodos más prolongados pueden correr un mayor riesgo a lo largo de su vida de padecer enfermedades cardiovasculares y metabólicas.

Las preocupaciones clínicas para el vuelo espacial de larga duración incluyen la pérdida de masa corporal y la ingesta inadecuada de alimentos, basadas en la irregularidad del ritmo circadiano que se sufre al estar en una nave espacial y las diferentes necesidades basales que surgen ante la falta de fuerza de gravedad, generando la disminución de masa ósea en el cuerpo del astronauta expuesto

Si se tiene en cuenta a los mitógenos en los estudios espaciales, son los factores que actúan en el ciclo celular estimulando la división celular; en el espacio exterior son parte de la respuesta del porque hay debilidad en la actividad y proliferación celular en el espacio exterior, y es porque existen reducciones significativas en la producción de estas sustancias durante un viaje espacial de larga duración, teniendo esta desventaja durante los seis primeros meses, después se logra ver que mayor a los 6 meses de estancia en el espacio los astronautas se adaptan y aumentan lentamente su actividad inmune, en busca de normalizar sus acciones inmuno proliferativas y protectoras ante los virus latentes en el cuerpo

Consultar reportes y evidencia de investigación humana de la NASA “Human Research Roadmap”: https://humanresearchroadmap.nasa.gov/explore/

Lectura recomendada: NASA (Laurie J. Abadie; Charles W. Lloyd; Mark J. Shelhamer; NASA Human Research Program)- ver enlace: https://www.nasa.gov/hrp/bodyinspace

Jhan Sebastián Saavedra-Torres1

María Virginia Pinzón Fernández 2

Luisa Fernanda Zúñiga-Cerón 3

Luisa Fernanda Mahecha Virgüez4

Flor de María Muñoz Gallego

Nelson Adolfo López Garzón6

 

Sobre los autores:

1- Medico Interno- Universidad del Cauca, Facultad de Ciencias de la Salud, Departamento de Medicina Interna, Corporación Del Laboratorio al Campo (DLC), Grupo de Investigación en Salud (GIS) – Popayán - Colombia.

2- Bacterióloga, Esp. Educación, Maestría en Salud Pública, candidata a doctorado en Antropología médica, Profesor titular de la Universidad del Cauca.

3- Médica Interna- Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Medicina, Corporación Del Laboratorio al Campo (DLC), Grupo de Investigación en Salud (GIS) – Popayán - Colombia. 

4- Enfermera, Universidad del Cauca, Facultad de Ciencias de la Salud, Departamento de Enfermería, Grupo de Investigación en Salud (GIS) – Popayán - Colombia.

5- Licenciada en Bióloga- M.Sc. Fisióloga - Profesor Asociado, Departamento de Ciencias Fisiológicas, Universidad del Cauca. Grupo de Investigación en Salud (GIS) – Popayán - Colombia.

6-Médico internista - Cardiólogo nuclear y ecocardiología. Máster en Educación, Doctorado en Educación, Profesor Asociado en la Universidad del Cauca. Grupo de Investigación en Salud (GIS) – Popayán - Colombia.

Autor Correspondiente: Jhan Sebastian Saavedra Torres. Calle 161N Nº 54-18, edificio III, apartamento 404. Teléfono: 57 317-7253134. Bogotá. Colombia. E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. . Directora: María Virginia Pinzón Fernández - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.